|
20/08/2010 |
|

VMPress.
La política exterior de cualquier país ha de ser única, marcada y desarrollada por el gobierno, con el respeto prudente de la oposición, lo que no supone “dar un cheque en blanco”, pues el control, la divergencia de criterio e incluso la crítica severa se puede y debe hacer pero en sede parlamentaria. Más allá de allí resulta imprudente cualquier acción exterior de la oposición divergente de la que lleve el gobierno de la nación. Algo que perjudica, seriamente al crédito e interés nacional fuera de nuestras fronteras.
Escribe tu comentario (22 Comentario[s]) |
|
leer más...
|