
A Cantabella le conocí un día ya olvidado de un mes que no recuerdo, muy cerca de donde trabaja, y también donde lo hacía yo hasta hace unos meses. Recuerdo que nuestra común amiga Amada me había prometido ponerme en contacto con él, insistiéndome en que ellos se veían a menudo. Claro que, cuando yo llegaba a la mal llamada oficina, también recuerdo que alguna vez soñé con ella. Este suceso- no anécdota- puede servir para iniciar alguna de las Historias de Chacón, en la ciudad de Recuerdo, demasiado parecida a Murcia, pues incluso sus calles tienen los mismos nombres y por ella deambulan personajes que son como nubes de espuma: Pepe Belmonte, Manuel Moyano, Antonio Parra, Eloy Sánchez, Dionisia García, Victorino Polo...
Ya comenté anteriormente que José Cantabella nos cuenta unas historias tan irreales que parecen ciertas, unos lugares tan idénticos a las originales que pueden parecernos inventados, con humor (relato 20), con ironía (relato 58), con un ingenio (relato 109) que nos invita a seguir pasando las páginas de esta propuesta de relatos, sin olvidarse de lo erótico (relatos 16 y 30).
Dice la contraportada que, de esta manera, trata de trascender para mostrarnos algunos comportamientos del hombre libre, del poeta, del hombre diferente que vive un poco al margen de todo.
Y, para que veáis que él lo hace mejor que yo, reproduzco este pequeño fragmento sobre el don de la ubicuidad y sobre los Literators, uno de los temas que también abordó en su anterior libro:
“El don de la ubicuidad de los llamados Literators ha sorprendido siempre a propios y extraños en el ambiente literario de Recuerdo; incluso a Chacón que nunca entendió cómo se puede presentar dos actos de esta índole a la vez...”
Me hubiese gustado conocer a Chacón y preguntarle qué opinaba sobre la pretensión del FC Barcelona de consumir sólo productos etiquetados en catalán (prensa nacional, 15 de septiembre de 2005), cuando a nosotros, los que nos expresamos en castellano, parece darnos miedo hablar en nuestro idioma, metiendo siempre palabras inglesas o eso que se llama españinglés. ¡Y no digo nada de promocionar nuestros propios escritores! Pero no he tenido oportunidad de conocerle y la duda permanecerá.
Si Cantabella continúa en esta línea, no cabe duda que seguiremos oyendo hablar de Recuerdo, y existirá una Murcia cantabellana como- y permitidme el símil con las palabras de Santiago Delgado- hay un Madrid montalviano, como antes lo hubo galdosiano o celiano.
PD: La portada es de Francisca Fe Montoya. Y os adelanto que José Cantabella será el invitado a Los Martes de Luna Llena, en el Café Concierto Guanábana Jam de Molina de Segura, en próximo día 15 de noviembre. Os espero.
FICHA:
HISTORIAS DE CHACÓN.
de José Cantabella Miras
Edita: Editora Regional de Murcia
Murcia, 2005
ISBN 84-7564-306-x
134 páginas, 9 euros.