|
Jack Rog. Murcia.
Desde el pasado viernes estamos desarrollando una semana cultural dedicada al autor valenciano Tobías Grumm, nombre bajo el que encontraremos a un joven escritor, David Mateo Escudero, un asiduo de la sección cultural de nuestro semanario y, además, de la sección de reseñas literarias Acantilados de Papel. Hace un año, aproximadamente, nos presentó El último dragón; el próximo miércoles lo hará con la tercera parte de su saga, La Tierra del Dragón, titulado Encrucijada. Será en la FNAC de Nueva Condomina, acto presentado por nuestro subdirector, Francisco Javier Illán Vivas. La entrevista que reproducimos es de Pily B., del portal especializado en literatura fantástica, NGC 3660.
Cuéntanos de esa pasión tuya por el fantástico, ¿a qué edad o en qué circunstancias fuiste abducido?
En realidad mi pasión por la literatura de género no es algo que nazca del propio fándom, ni de movimientos o corrientes de grupos que sigan una tendencia específica. Ni mucho menos. Empecé a leer a Tolkien por gusto cuando era un crío (siempre recordaré con cariño a la profesora que me leyó la primera página del Hobbit y me incitó a devorarlo con avidez) y de ahí desarrollé el gusto por la literatura de género, pero siempre al margen del movimiento que hoy se palpa en las convenciones o en los principales foros de literatura. Era un lector más, ajeno a todas las movidas que existían, que descubrió (como tantos otros) que existía una cultura de género a través de Cyberdark. A partir de ahí, mi interés por la literatura creció y terminó de abducirme, como bien has definido tú.
Y cómo fue que empezaste a escribir. ¿Qué tal fueron esos comienzos? En qué te “apoyabas”, ¿cuáles fueron tus modelos?
Escribo desde que tengo uso de razón. Como era malo en los deportes y la mayoría de los chavales de mi barrio crecían tirándose piedras a la cabeza, no tenía más remedio que pasar las horas muertas rellenando libretas con las neuras que se me ocurrían. Recuerdo que llegué a escribir la historia completa de Red Sonja (uno de mis personajes favoritos), pero como era un adolescente un tanto pasado de vueltas, siempre la acababan violando o acostándose con alguno. Ya ves… vaya incongruencia tratándose de Red Sonja.
Con el tiempo, lo que fue un mero divertimento se convirtió en algo con más sentido. La experiencia me ha llevado a creer que el ejercicio de la escritura es una combinación de desahogo irracional y trabajo estructurado.
Respecto a modelos hay muchos. Supongo que cada vez que lees un libro extraes algo para aplicar más adelante. Desde las leyendas artúricas de Chrétien de Troyes, hasta el terror contemporáneo de King o la fantasía de Martin. Pasando por clásicos como Lovecraft, u otros autores como Leiber, Ramsey Campbell o Clive Barker.
El primer relato que vi trasladado al papel fue publicado en Robel, por uno de los grandes padres de la ciencia ficción, al que le guardo un cariño muy especial: Domingo Santos. Era una novela corta protagonizada por un detective mujeriego y un poco machista. Se titulaba El enigma de Trujillo y apareció en la extinta Asimov Ciencia Ficción. Después surgió la oportunidad de publicar Nicho de reyes y comenzó la saga de La tierra del dragón. De ahí, hasta ahora, que no he dejado de sacar libros y relatos en cantidad de antologías.
¿Cuentas con algún premio en tu haber?
Pues no, de momento no. El año pasado me especialicé en ser finalista: finalista del Domingo Santos, finalista del ExpoerosZgZ… pero no pude llevarme el gato al agua. Últimamente, por compromisos con editoriales y circunstancias profesionales, me han impedido escribir ningún cuento. Pero no descarto intentarlo más adelante. A pesar de que ya nos regalaste un magnífico avance cuando fue publicada La Tierra del dragón I: Nicho de Reyes, volvemos a sus orígenes brevemente.
¿Cómo surgió la idea y cuándo decidiste pasarla a papel?
Nicho de reyes nació entre el estrés de un trabajo que aborrecía y las horas que tenía libres en casa. Es cierto que ahora me gusta leer fantasía, pero en aquel entonces prefería escribirla antes que leerla, mis gustos literarios iban por otros lados. Nicho de reyes nació a partir de un sueño bastante vívido. También reúne influencias de la bellísima historia creada por William Goldman «La princesa prometida» y de la película de Rob Cohen «Dragonheart». Por supuesto, es una mezcla de influencias, gustos personales e ideas que siempre han revoloteado por mi cabeza.Cuéntanos tu experiencia con Equipo Sirius.
¿Cómo fue que se pusieron en contacto contigo (o tú con ellos), y el trato? ¿Qué tal la experiencia?
Pues en aquel entonces tuve hasta dos ofertas sobre la mesa. Una no llegó a cuajar (en realidad no dio tiempo) y opté por firmar con Equipo Sirius. Más tarde, el editor de Robel me habló de que habían sopesado la posibilidad de que La tierra del dragón sustituyera a El orden estelar del genial Torres Quesada, pero supongo que en aquel entonces las cosas no debían ir ya muy bien en Robel.El trato de Equipo Sirius siempre ha sido muy correcto y cordial. Gracias a ellos la saga ha encontrado un formato adecuado y un aspecto que ha calado entre los aficionados. La primera edición de Nicho de reyes ya se ha agotado y estamos trabajando en la segunda. Y, en breve, nos pondremos con la segunda de El último dragón. Las cosas van viento en popa para la saga y espero continuar publicándola sin problemas. Hay Tierra del dragón para rato.
Y ahora, ya gestando La Tierra del dragón, ¿cuál es tu método de trabajo?
Planificación, mucha planificación. Me lo pienso mucho antes de abordar una novela. Son historias largas, que me llevan casi un año entero de trabajo y suelen dejarme exhausto. Procuro tener la historia atada y bien atada, y no dejar nada a la improvisación. Fue Julián Díez el que dijo que el buen escritor nace o se trabaja a lo largo de los años. Y como creo que pocos genios hay en este país (no me incluyo entre ellos), procuro trabajar bastante el texto. Las buenas novelas son las que llevan detrás un intenso trabajo de planificación. Con esto no quiero decir que la inspiración impida llevarme por caminos imprevistos, pero tienen que ser los menos. Me gusta tener todos los aspectos de una novela bien amarrados antes de embarcarme en ella.
¿Cómo han ido madurando esas partes a lo largo del tiempo? (Las que ya son; las editadas)
Pues creo que muy bien, aunque eso deberían juzgarlo mejor los lectores, ¿no? Trabajar en un texto conlleva una parte de ilusión y una parte de aprendizaje. Cada libro que concluyes es un nuevo escalón subido. Sea como sea, estoy muy contento con ellos. La historia sigue un rumbo y los volúmenes uno y dos reflejan la idea que tenía en la cabeza. Ahora con el tercero y el cuarto se abre un nuevo arco. Ya me dirás qué te parece una vez que acabes la lectura de ambos. Espero que la sensación sea tan grata como la que te dejó el primer arco argumental.
¿De cuántas entregas constará finalmente la saga?
En realidad son dos ciclos. El primero ya esta casi concluido. En breve me pondré a planificar el segundo. Mi idea es que sean en total ocho entregas, aunque la estructura narrativa variará a partir del quinto libro.
¿Cuál de tres novelas es la niña de tus ojos? ¿A quién quieres más a papá o mamá?
La verdad… no lo sé. Cada libro tiene sus cosas, sus momentos, esas instantáneas que se te quedan grabadas en la cabeza. El primer libro era muy intenso porque planteaba una situación, el tercero es precisamente la solución a ese planteamiento inicial. El segundo era una divertidísima historia de piratas en la que aparecían dragones de por medio. Casi me quedo más con momentos de la historia que con una novela en concreto.
¿Con cuales?
Cuando el Lobo Negro salva a Galen de los dos mercenarios y le convence de que debe seguir en La Dama del Este, la aparición de Annia, las vicisitudes de Jassmín en Santiyí, el retorno a Abisinia… Son muchos instantes que guardo con cariño en la memoria. Ya son casi cuatro años de Tierra del dragón.
Háblanos de algunos de tus personajes, ¿están basados en personas auténticas?, ¿de carne y hueso? ¿Cuál de ellos es el que más se te revela? ¿Y con el que más te identificas? (Si es que lo haces con alguno)
¿Identificarme? Me gustaría ser el Lobo Negro, pero creo que me faltan unos cuantos kilos de arrestos para hacerle sombra. Ahora en serio. Casi todos los personajes tienen una base real, me ayuda a visionarlos y a interactuar con ellos. Elvor es Josh Hartnett (creo que con la portada de Encrucijada queda claro), Galen es una mezcla del Príncipe Valiente y Jack Dawson, Ikra es una versión light de Angelina Jolie, y así sucesivamente… Aunque tampoco voy a poner más nombres, porque supongo que cada lector tendrá su visión arquetipo del personaje en la cabeza y no quiero ser yo el que se la chafe.
El que más se me revela es con el que más trabajo en cada momento. En caso de Encrucijada fueron dos personajes dispares que, por circunstancias de la vida, se unen en la novela (y que no voy a citar aquí, cuando la leáis lo sabréis). Estar trabajando con ellos diariamente, hace que sientas sus pensamientos, su forma de ser, sufras sus errores o disfrutes sus aciertos. Ellos son los protagonistas y ellos deben llevarse toda la gloria.
¿Qué es lo que más te cuesta a la hora de bocetar o redactar las distintas partes de La tierra del Dragón?
Pues debo admitir que sufro mucho con las batallas. Me cuesta diseñarlas para hacerlas coherentes y que se integren con naturalidad en el entorno donde se sitúa la historia. Aunque tampoco me inquieta este aspecto. Como he dicho antes, procuro tener el libro bastante mascado antes de empezar a escribir, de esa manera la escritura fluye y no va a trompicones. También me costó bastante algunos duelos (como el de Sandor Reeken y el Lobo Negro)… creo que se me da mejor el folletín a lo Eugene Sue o Alejandro Dumas, que las peleas a espada. En Encrucijada, se ha notado un gran salto a todos los niveles; tanto en la dirección de la trama, como en los mismos personajes (que cada vez cobran más vida, coherencia, importancia, y algunos de ellos auténtico dramatismo), como en la propia redacción.
¿qué crees que ha ido cambiando dentro de ti para que se note ese gran salto? ¿Ha cambiado algo realmente? ¿Cómo lo consigues?
La escritura es un proceso creativo que el autor siempre debe cultivar. Aunque ya llevo media vida escribiendo, en los últimos años es cuando más tiempo le he podido dedicar al oficio y más he crecido como escritor y más me he vinculado con la obra. Piensa que son casi cinco años ligado a La tierra del dragón. Los personajes, aunque no dejan de evolucionar, han crecido conmigo y los he llegado a entender. Forman parte de mí y me siento muy a gusto trabajando con ellos. Pero a la vez, La tierra del dragón ha sido un magnífico banco de pruebas que me han permitido desarrollar otras historias, otros mundos, otros Universos… Como bien dices, ahora me siento más escritor y eso me da mucha más confianza en mí mismo. Curiosidades a cerca de la concepción de tu saga. Trucos, anécdotas…
Me gustaría decir que gracias a La tierra del dragón he conocido a Elsa Pataki, pero de momento va a ser que no. Poco puedo decirte, la verdad. Recibo muchos correos de gente preguntándome e interesándose por mi obra, pero de momento no me han pedido un hijo como a Javier Negrete. Tengo la esperanza que todo llegará. El día que me pidan un hijo como a Javi, entonces comenzaré a considerar que soy grande.
Respecto a los trucos, hay muy pocos en este oficio. Escribir, escribir, escribir, escribir y, por si no ha quedado claro, escribir.
En cuanto a tu pasión por la literatura fantástica en general, dinos, ¿cómo surgió la idea de enfrascarte en la concepción del Magazine Tierras de Acero?
Como autor vi con mucha amargura la desaparición paulatina de las revistas dedicadas al género. Vivo muy en contacto con la comunidad de escritores fantásticos nacionales y sentí la necesidad de crear un nuevo Magazine en el que pudiéramos seguir expresándonos. En el camino me crucé con Rubén Sousa, y ambos pergeñamos Tierras de Acero MGZN. Creo que mientras estuvo viva fue una revista referente. Llegamos a sacar textos de grandes autores nacionales (estamos hablando de textos vinculados a gente tan grande como Rafa Marín, Javier Negrete, León Arsenal, Julián Díez, Juanma Santiago o Juanmi Aguilera), teníamos cosas muy interesantes en cartera, pero parece que el destino de las revistas literarias fantástica en España está abocado a fracasar estrepitosamente, así que Tierras de Acero MGZN ha sido una víctima más de las muchas que se han encontrado en el camino.
¿Alguna otra colaboración?
Bueno, siempre he ayudado a la gente del sector que me ha pedido ayuda. Podéis encontrar muchos artículos escritos por mí en varias webs, he sido jurado en un concurso literario, llevo adelante un taller de literatura para chavales en la provincia de Castellón, realizo tiras cómicas para diversos medios de comunicación y hay varias sorpresillas más para el año que viene, pero que de momento prefiero guardármelas bajo la manga.>
Dejando a parte tu experiencia como autor y editor, ¿cómo ves (“en modo espectador”) el panorama en nuestro país? (Tanto a nivel de edición, como de creación).
Como editor prefiero dejar esa parcela a los verdaderos profesionales, como autor puedo decirte que las expectativas son buenas, pero no para lanzar cohetes. Es más sencillo publicar que hace diez años, pero la salud de la literatura fantástica no es muy boyante. Existen más editoriales, pero son empresas pequeñas que realizan tiradas bajas. Las distribuidoras son las que mayor tajada sacan del pastel y donde morimos todos los profesionales que nos dedicamos a este mundillo, y, por otro lado, los pequeños libreros mueren ahogados por exceso de novedades y las grandes librerías apuestan por los grandes autores. No obstante, si miramos a nuestros vecinos de Portugal o lo que se cuece al otro lado del charco, ya podemos darnos con un canto en los dientes. Incluso las expectativas en Francia son negativas, un mercado que siempre ha sido muy fructífero para nuestro género. Parece que la novela histórica gana terreno a las sociedades secretas de Brown y que la literatura fantástica sigue perteneciendo a un sector reducido que disfruta de un tipo de cultura alternativa, más “underground”.
¿Proyectos futuros de los que puedas hablar?
Pues en breve publicaré mi primera novela juvenil con una editorial sevillana llamada Mater. «El monje de San Pedro» es una historia inspirada en El Valle Dormido de Irving, una historia que siempre me ha fascinado. En Paura 4 aparecerá Giovannina está contigo, una novela corta de terror sobre psicofonías y, aunque he escrito algún libro más, de momento prefiero guardar silencio. A ver cómo marchan las cosas el año que viene, puede ser muy interesante.
Y para terminar, mira atentamente a tu pantalla y dedícale unas palabritas a NGC, por favor...
A ver, miro fijamente la pantalla, le pego un par de golpecitos al micro. ¿Se me escucha bien? Probando, probando… ¿Sí? Vale. Pues yo quiero decir que sois todos fantásticos, que si habéis llegado hasta aquí después de haber leído toda la entrevista tenéis más moral que el alcoyano y que por eso os quiero un montón. Que NGC es una web chulísima, pero que la verdadera protagonista es la amiga que se encuentra al otro lado de las cámaras y a la que quiero un montonazo. ¡Ah, y que compréis mis libros.
Powered by AkoComment 2.0! |